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Orden correcto para limpiar piscina de hormigón paso a paso

Una piscina de hormigón no se mantiene cristalina solo con productos químicos. La limpieza física, bien secuenciada, evita que la suciedad se incruste en el revestimiento y reduce el consumo de cloro hasta un 40%. Esta rutina está pensada para vasos de obra, donde las paredes rugosas retienen residuos con más facilidad que en otros materiales.

Orden de trabajo: de arriba abajo y del borde al centro

Empieza por la línea de flotación, donde se acumulan cremas solares, polvo y grasas corporales. Pasa una esponja de melamina o un paño de microfibra humedecido con agua y un desengrasante específico; si esa banda queda limpia, el agua no arrastrará residuos hacia el filtro. Después barre el fondo con recogehojas antes de cepillar: retirar hojas y arenilla primero impide que el cepillo los disperse y los devuelva a la suspensión.

Cepillado técnico del vaso

El hormigón proyectado presenta microporos que sirven de anclaje a biofilm y algas incipientes. Cepilla paredes y escalones con cerdas de nailon en movimientos cortos, prestando atención a las esquinas, los sumideros y la base de los skimmers. En zonas con manchas persistentes, un cepillo de acero inoxidable solo es admisible sobre gresite esmaltado y nunca sobre liner o pintura epoxi, que se rayan con facilidad.

Limpieza de los elementos hidráulicos

La cesta del skimmer se vacía a diario en temporada alta; el prefiltro de la bomba, cada semana. El filtro de arena merece un lavado a contracorriente cuando el manómetro suba entre 0,3 y 0,5 bares respecto a la presión de arranque. Si el vaso es de diatomeas, renueva el polvo según indique el fabricante. Un filtro saturado obliga a la bomba a trabajar más y dispara la factura eléctrica.

Frecuencia recomendada

  • Diaria: recogehojas en superficie y cesta de skimmer.
  • Semanal: cepillado completo, limpieza de línea de flotación y revisión del prefiltro.
  • Mensual: limpieza profunda de rejillas, boquillas de impulsión y escalerilla.
  • Temporada: lavado del filtro y revisión de juntas antes del invernaje.

Errores que conviene evitar

No vacíes el vaso por completo para limpiarlo: el hormigón puede sufrir tensiones y aparecer fisuras. Tampoco uses ácido muriático concentrado sobre manchas sin diluir, ni mezcles productos clorados con ácidos. Y no cepilles bajo el sol directo: el agua caliente acelera la evaporación y deja marcas blanquecinas en el revestimiento.

Aplicada con constancia, esta secuencia alarga la vida del gresite, mantiene la transparencia del agua y reduce las intervenciones de choque a lo largo del año.