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Cómo limpiar el fondo de una piscina de hormigón paso a paso

La limpieza de una piscina de hormigón no se reduce a pasar la red por la superficie. El vaso trabaja con materiales porosos que retienen residuos, y el agua circula por un circuito donde se acumulan sedimentos. Abordar ese conjunto con un método evita que el esfuerzo se multiplique cada temporada.

Empieza por el fondo, no por la lámina de agua

El fondo concentra arena, cremas solares y materia orgánica descompuesta. Un barrido lento con recogedor de fondo, sin levantar polvo, permite extraer esos depósitos antes de que el filtro los absorba. Si se agita el sedimento, el agua se enturbia y el sistema de filtración se satura. Retira primero hojas y ramas con la red; después, aspira el fondo hacia el desagüe en posición de desecho, no hacia el filtro.

La línea de flotación merece atención propia

Grasas corporales y protectores solares forman una película oscura en el borde del agua. Un paño de microfibra o un limpiador específico para gresite y porcelánico retira esa capa sin rayar el acabado. Si la piscina es de liner armado, evita estropajos y disolventes agresivos.

El cepillado de paredes: frecuencia y técnica

Cepillar las paredes con un cepillo de cerdas de nylon, en sentido descendente, desprende biofilm y algas incipientes. Hazlo cada semana en temporada alta y quincenalmente en invierno. En hormigón proyectado con revestimiento cerámico, el cepillo debe ser suave para no dañar las juntas.

Filtro y prefiltro: el punto ciego

La limpieza del prefiltro de la bomba debe ser mensual. Un cesto obstruido reduce el caudal y fuerza el motor. El filtro de arena se limpia por contracorriente cuando el manómetro sube entre 0,3 y 0,5 bares sobre la presión inicial. Si usas cartucho, lávalo con agua a presión y sustitúyelo cada dos temporadas.

Skimmers y rejillas

Los cestillos de los skimmers atrapan insectos y hojas. Vacíalos dos veces por semana en verano; si se colmatan, el agua deja de renovarse en superficie y aparecen zonas muertas. Revisa también las rejillas de fondo y los impulsores de retorno.

Productos: menos es más

Un desinfectante residual, un alguicida de mantenimiento y un floculante puntual bastan. Abusar de químicos genera subproductos y obliga a vaciados parciales. Ajusta el pH entre 7,2 y 7,6 antes de dosificar cloro, porque fuera de ese rango el desinfectante pierde eficacia.

Rutina semanal resumida

  • Red: hojas y residuos flotantes.
  • Recogedor de fondo: barrido lento.
  • Cepillo: paredes y escalones.
  • Prefiltro y skimmers: vaciado.
  • Contracorriente: según manómetro.
  • Parámetros: pH y cloro libre.

Con esta secuencia, la limpieza deja de ser una urgencia y se convierte en una tarea breve y predecible que protege el revestimiento y alarga la vida útil de la instalación.