El gunitado es una técnica de proyección neumática que permite aplicar mortero u hormigón sobre una superficie a gran velocidad. En la construcción de piscinas de hormigón se ha convertido en un procedimiento habitual porque reduce los tiempos de ejecución y ofrece una compacidad elevada del material. A diferencia del vertido tradicional en encofrados, aquí el hormigón se lanza mediante una máquina que impulsa la mezcla por una manguera y la deposita por capas sucesivas sobre la armadura.
Qué distingue al gunitado de otros sistemas
La clave está en la energía cinética del material al impactar. Ese golpe compacta la mezcla y expulsa el aire ocluido, lo que se traduce en una menor porosidad y una mejor adherencia a la ferralla. Existen dos variantes: la vía seca, en la que el agua se añade en la boquilla de proyección, y la vía húmeda, donde la mezcla ya sale preparada. En piscinas residenciales suele preferirse la vía húmeda por el control más preciso de la relación agua/cemento y por generar menos rebote.
Por qué se elige en vasos de piscina
El gunitado permite ejecutar paredes curvas, taludes y formas orgánicas sin necesidad de complejos encofrados. También resulta útil en obras donde el acceso es limitado, ya que la manguera llega donde un camión hormigonera no puede. Además, al aplicarse sobre una malla electrosoldada, se obtiene un vaso monolítico y resistente a la presión del terreno y del agua. En rehabilitaciones, permite recrecer o reparar paramentos deteriorados con un espesor controlado.
Puntos críticos durante la ejecución
El resultado depende de la destreza del aplicador: la distancia y el ángulo de la boquilla condicionan la densidad final. Una proyección demasiado lejana produce capas sueltas; demasiado cercana, rebote excesivo y pérdida de material. Es imprescindible curar el hormigón proyectado durante los primeros días con riego o productos filmógenos para evitar fisuración por retracción. Antes de revestir con gresite o porcelánico, conviene verificar la planitud y la ausencia de coqueras.
Si tu proyecto contempla un vaso proyectado, consulta con el constructor si trabajará en vía seca o húmeda y qué ensayos de resistencia prevé. Ese detalle marca la diferencia entre un vaso duradero y una reparación prematura.
