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Mantenimiento semanal de piscina de hormigón paso a paso

La limpieza de una piscina de hormigón no consiste en pasar la red cuando el agua se ve sucia. Es una rutina técnica que, ejecutada con criterio, alarga la vida del vaso, reduce el consumo de químicos y evita reformas costosas. A continuación se detalla cómo abordarla de forma eficaz.

Por qué el hormigón exige un protocolo propio

El vaso de hormigón es poroso y, aunque esté impermeabilizado con gresite, pintura epoxi o lámina armada, retiene residuos en microporos y juntas. Si la suciedad se acumula, alimenta biofilm y algas que acaban atacando el revestimiento. Por eso conviene combinar la retirada física de residuos con un control químico constante.

Rutina semanal de limpieza

  • Superficie: retirar hojas, insectos y pelo con red de fondo y de superficie. Hacerlo antes de que se hundan ahorra trabajo al filtro.
  • Línea de agua: es la zona más castigada por cremas solares y grasas. Un paño con desincrustante específico elimina la película sin rayar el gresite.
  • Paredes y suelo: cepillar con cepillo de nylon (nunca metálico) para despegar biofilm incipiente. En zonas con sombra, insistir cada dos o tres días.
  • Skimmers y cestillos: vaciarlos a diario en temporada alta; un cestillo saturado reduce el caudal y dispara la presión del filtro.

Limpieza de fondo y aspirado

El aspirador manual sigue siendo útil en piscinas pequeñas, pero un robot limpiafondos autónomo trabaja a diario sin intervención y cepilla paredes con más constancia que el usuario medio. En cualquier caso, aspira con la bomba en filtración y evita enviar arena al desagüe: usa posición de desagüe directo si el equipo lo permite.

Filtro: el corazón de la limpieza

Un filtro saturado devuelve agua sucia al vaso. Realiza el lavado a contracorriente cuando el manómetro suba entre 0,3 y 0,5 bares sobre la presión de referencia. Al inicio de temporada, sustituye la arena si tiene más de cuatro o cinco años, o revisa las cartuchos. Añade un floculante semanal para agrupar partículas finas que el filtro no retiene.

Tratamiento químico asociado

La limpieza física no sustituye la desinfección. Mantén el pH entre 7,2 y 7,6, el cloro libre en 1-2 ppm y realiza una cloración de choque tras lluvias fuertes o uso intensivo. Cepillar antes de dosificar mejora la eficacia del producto.

Errores que conviene evitar

No vacíes la piscina para limpiarla: el hormigón puede sufrir tensiones y el revestimiento agrietarse. Tampoco uses ácidos fuertes sobre gresite ni mezcles productos químicos. Y no descuides el invernaje: una limpieza profunda en otoño evita que la suciedad se incruste durante meses.

Con una rutina de veinte minutos semanales y un filtro en buen estado, el vaso de hormigón conserva su aspecto y su impermeabilidad durante décadas.