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Gunitado de piscinas: vía seca o húmeda paso a paso

El gunitado es una técnica de proyección de hormigón que se ha convertido en un método habitual para construir piscinas de hormigón. Consiste en lanzar una mezcla de cemento, áridos y agua a alta velocidad sobre una superficie, generalmente una armadura de acero, para formar una capa compacta y resistente. En el ámbito de las piscinas, el gunitado permite crear vasos monolíticos y adaptarse a formas complejas con relativa facilidad.

¿En qué consiste el gunitado?

El proceso se realiza con una máquina llamada gunitadora, que impulsa el material a través de una manguera y lo proyecta sobre el molde. Existen dos variantes principales: el gunitado por vía seca, donde el agua se añade en la boquilla de proyección, y el gunitado por vía húmeda, en el que la mezcla ya sale preparada. La primera es más común en piscinas por su versatilidad, aunque requiere un control preciso de la humedad para evitar rebotes excesivos.

Ventajas del gunitado en piscinas

  • Resistencia y durabilidad: el hormigón proyectado alcanza altas densidades y ofrece una gran compacidad, lo que se traduce en un vaso robusto y con buena impermeabilidad.
  • Adaptabilidad geométrica: permite ejecutar piscinas con formas libres, curvas y desniveles sin necesidad de encofrados complejos.
  • Rapidez de ejecución: al no requerir moldes para toda la superficie, el gunitado agiliza los plazos de obra en comparación con el hormigonado tradicional.
  • Buena unión con la armadura: la proyección a presión garantiza una adherencia óptima al acero de refuerzo, evitando coqueras y mejorando el comportamiento estructural.

Consideraciones técnicas y buenas prácticas

Para un gunitado correcto es fundamental preparar la base con una armadura bien colocada y limpia, así como controlar la distancia y el ángulo de proyección. El espesor habitual del gunitado en piscinas oscila entre 10 y 15 cm, aunque puede variar según el diseño. Tras el fraguado, es recomendable aplicar una capa de mortero de regularización y, posteriormente, el revestimiento impermeabilizante (gresite, porcelánico, pintura epoxi o liner).

Es importante que el gunitado se realice por profesionales con experiencia, ya que una mala ejecución puede provocar fisuras, desprendimientos o problemas de estanqueidad. Además, se debe cuidar el curado del hormigón durante los primeros días para evitar retracciones y garantizar la resistencia final.

Gunitado frente a otros métodos

Frente al hormigón armado in situ, el gunitado ofrece mayor rapidez y mejor adaptación a formas orgánicas, aunque requiere maquinaria específica y personal cualificado. En comparación con las piscinas de poliéster, el gunitado proporciona una estructura más sólida y duradera, y permite personalizar completamente el vaso. Eso sí, el coste inicial suele ser mayor y el proceso constructivo implica más fases.

En resumen, el gunitado es una técnica consolidada para la construcción de piscinas de hormigón que combina resistencia, versatilidad y eficiencia. Con una ejecución cuidadosa, garantiza un vaso duradero y listo para recibir el acabado deseado.